El último atentado de la banda ETA,ocurrido el pasado 30 de diciembre en la Teminal 4 del aeropuerto de Barajas, ha golpeado esta vez a la comunidad de inmigrantes más numerosa de España. Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio eran dos ciudadanos ecuatorianos que vivían en España para ayudar a sus familias.

Carlos Alonso Palate. El hallazgo del cadáver de este hombre procedente de Ecuardor entre los restos del aparcamiento de la T4 lo convierte en la primera víctima mortal de ETA después de tres años y medio. Los equipos de rescate encontraron los restos cuatro días después del atentado.
Murió mientras descansaba en el interior del vehículo, en el que prefirió quedarse para dormir un rato después de acompañar a un amigo desde Valencia. El suyo fue uno de los cientos de coches sobre los que se desplomaron las cuatro plantas del aparcamiento tras estallar la bomba.

Diego Armando Estacio. El otro ciudadano ecuatoriano, de 19 años, aún sigue desaparecido. Había acudido a la T4 junto con su novia, Verónica Arequipa, para recoger a la madre de ella. Aparcaron su coche, en la cuarta planta del módulo D del aparcamiento,y,al igual que Carlos,decidió quedarse a descansar.

Está claro que la banda no tiene fronteras ni entiende de nacionalidades.