Polis duros.
Al leer el artículo editado en este mismo blog acerca de la inmigración me vino a la cabeza el reportaje emitido por Telecinco en Diciembre del pasado año. Dicho reportaje intentaba mostrar la cruda realidad por la que pasan los miles de inmigrantes que día tras día asaltan la doble valla situada en Melilla, a pesar de los "intensos" esfuerzos de algunas fuerzas del orden, que ni cortos ni perezosos no dudan en impedir la invasión con métodos poco ortodoxos.
Imágenes de este reportaje titulado "La última frontera" hacían ver al espectador como algún desalmado pataleaba literalmente a un inmigrante ilegal (todo sea dicho).
Puede entenderse que determinadas personas pierdan los nervios de vez en cuando, pero a la policia se le paga por protejer, y no creo que el africano pataleado supusiera un peligro proporcional a la paliza de la que fue víctima. Ver video.
Tampoco es necesario irnos hasta Melilla para darnos cuenta de que este fenómeno está presente en todas partes. Ya el 12 de Junio de este mismo año miles de jóvenes se manifestaron para pedir al Gobierno una vivienda digna, y lo único que recibieron fueron patadas y puñetazos por parte de la policía, los cuales presentaron partes de lesiones "tras destrozarse los nudillos". Mas.
Es cierto que no se debe generalizar, pero también es cierto que en este colectivo hay mucho poli duro, y la época de los vaqueros es ya agua pasada.
No se es más que nadie por llevar una porra, esposas y gorrita, y esto es lo que muchos no entienden. No queremos que vuelva a suceder nada parecido al caso de Carlo Giuliani, el joven manifestante italiano ASESINADO por la policía.
Juan Fernando Fernández.
